“Todos hemos experimentado la fraternidad en nuestras vidas, a veces sin nombrarla. Es el amigo que aparece cuando todo se desmorona, el vecino que interviene cuando el cuidado de los niños colapsa, el colega que comparte la responsabilidad en lugar de competir. Es la silenciosa sensación de confianza mutua que une a familias, comunidades e incluso a desconocidos en momentos de vulnerabilidad o esperanza colectiva”.
Con estas palabras introducen su tema de estudio los economistas del grupo La Economía de Francisco responsables del Informe Sobre la Fraternidad Mundial.
La búsqueda de indicadores comprensivos para medir el desarrollo y el aumento del bienestar ha ocupado a los economistas durante décadas. Con el tiempo estos se han sofisticado, de la simple medición del crecimiento económico a los actuales índices multidimensionales de desarrollo. Hoy día “monitoreamos el crecimiento, la desigualdad, la sostenibilidad; casi todo. Y, sin embargo, no tenemos ningún indicador que nos diga cuán fraternales son realmente nuestras economías”.
Este informe asume ese desafío de “colocar la fraternidad en el centro de la renovación social y económica” enunciado por el Papa Francisco en Fratelli Tutti (2020).
1.- Definiendo la fraternidad
“La fraternidad es una forma de relación que surge de la interacción entre dos o más partes. Una relación se considera fraternal cuando presenta características objetivas (como la reciprocidad y la apertura) y subjetivas (como la amabilidad o la proximidad)”.
Estas dos dimensiones son interdependientes: las características objetivas determinan la forma en que las partes experimentan la relación, mientras que las subjetivas influyen en cómo se manifiesta externamente.
1.1.-Características subjetivas:
- Comunión.
- Reconocimiento.
- Cuidado mutuo.
- Tono afectivo.
- Proximidad.
- Transitividad.
1.2.-Características objetivas:
- Reciprocidad.
- Apertura.
- Horizontalidad.
- Inclusividad.
- Bienes relacionales.
2.- Método de estudio
Para llevar a cabo el informe se llevó a cabo una revisión exhaustiva de bases de datos internacionales para identificar variables capaces de captar la naturaleza multifacética de la fraternidad, teniendo plenamente en cuenta que los datos existentes no pueden reflejar plenamente todas sus dimensiones conceptuales.
Se utilizaron entre otras la Encuesta Mundial de Valores, la Encuesta de Preferencias Globales, el Proyecto de Datos sobre la Ubicación y Eventos de Conflictos Armados, las Dimensiones Culturales de Hofstede y el Índice de Conectividad Social.
3.- Resultados
3.1.- El desarrollo económico por sí solo no garantiza la cohesión relacional
El Índice de Felicidad tiene solo una correlación positiva débil con el PIB, lo que confirma que no refleja simplemente el tamaño económico.
Los países con los valores más bajos, como Palestina, Ucrania, Myanmar, Haití y Nicaragua, reflejan contextos afectados por conflictos, fragilidad institucional o poca confianza social, mientras que las democracias de altos ingresos como Japón, Irlanda y Lituania también aparecen en el decil inferior, lo que demuestra que el desarrollo económico por sí solo no garantiza la cohesión relacional. En el extremo superior, las pequeñas islas y micro estados —Granada, Antigua y Barbuda, Micronesia, Guam, Guayana Francesa, Barbados y Aruba— obtienen las puntuaciones más altas, lo que ilustra cómo las densas redes sociales, las normas comunitarias y la sólida cohesión local fomentan la fraternidad en diversos contextos geográficos y económicos.
3.2.- Existen marcadas disparidades regionales
Se observan mayores niveles de fraternidad en los pequeños países insulares y en partes del norte de Europa, donde prevalecen las densas redes sociales, los valores igualitarios y las prácticas inclusivas, mientras que las puntuaciones de fraternidad más bajas se observan en regiones afectadas por conflictos, fragmentación social o fragilidad institucional, como partes de Oriente Medio, África subsahariana y Europa del Este.
3.3.- Varias dimensiones permanecen insuficientemente representadas o totalmente ausentes
Si bien el índice captura varias características objetivas y subjetivas de la fraternidad, no puede operacionalizar plenamente la profundidad y complejidad del concepto tal como se define en este informe. El tono afectivo de la fraternidad —calidez emocional, empatía, amabilidad percibida— solo se refleja indirectamente. La transitividad, la extensión de los lazos relacionales más allá de las díadas a redes más amplias, no se mide en absoluto.
El “reconocimiento”, entendido como la aceptación ética de los demás como fines en sí mismos, solo se aproxima parcialmente a través de ítems sobre tolerancia o igualdad.
La “inclusividad” se limita a las actitudes hacia la migración, descuidando los intercambios intergeneracionales, la interacción con grupos vulnerables y la responsabilidad ambiental.
La “horizontalidad” se capta solo indirectamente a través de la jerarquía cultural, sin indicadores que reflejen la igualdad institucional o estructural.
Conclusión
El informe ofrece el primer panorama global de cómo se manifiesta la fraternidad en los distintos países del mundo como una dimensión constitutiva de la vida social y económica. Esta perspectiva permite el análisis de formas de relacionarse—comunión, reconocimiento, cuidado mutuo, tono afectivo, proximidad, transitividad, apertura, horizontalidad, inclusión y bienes relacionales— que permanecen en gran medida invisibles en las métricas convencionales.
En general, el informe demuestra que la fraternidad puede medirse y compararse empíricamente entre países, revelando patrones de cohesión relacional que no reflejan simplemente el desarrollo económico. Por lo tanto, representa un primer paso importante hacia la cuantificación de un complejo constructo social y moral. Futuras investigaciones permitirán una evaluación más completa y matizada.
Al visibilizar y medir la fraternidad, en un contexto en el que lo que no se mide parece que no existiese y lo que no se evalúa se devalúa, este trabajo puede orientar políticas e iniciativas destinadas a fortalecer los vínculos relacionales, la cohesión social y el bienestar colectivo, en línea con la visión de la Economía de Francisco.
Para leer más: https://francescoeconomy.org/es/world-fraternity-report-2025/






