{"id":2547,"date":"2026-06-18T12:04:56","date_gmt":"2026-06-18T10:04:56","guid":{"rendered":"https:\/\/desarrollohumanointegral.archicompostela.es\/?p=2547"},"modified":"2026-06-18T12:18:36","modified_gmt":"2026-06-18T10:18:36","slug":"","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/desarrollohumanointegral.archicompostela.es\/gl\/decalogo-para-la-pastoral-con-migrantes-tras-el-viaje-apostolico-del-papa-leon-xiv-a-espana\/","title":{"rendered":"","raw":""},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"2547\" class=\"elementor elementor-2547\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-4587cde6 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"4587cde6\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-66fa47d1 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"66fa47d1\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>La reciente visita del Santo Padre Le\u00f3n XIV a Espa\u00f1a ha constituido para la Iglesia en nuestro pa\u00eds un gran acontecimiento de hondo significado pastoral. Sus palabras han recordado a nuestra sociedad que existe otra forma de mirar a las personas migrantes, iluminando un camino exigente y esperanzador para la acci\u00f3n de la Iglesia en este \u00e1mbito.<\/p><p><br><\/p>\n<p>Las reflexiones que nos deja la visita del papa parten la de la necesidad de \u201crecordar aquello que hace verdaderamente humana la convivencia\u201d: que \u201ctoda sociedad aut\u00e9nticamente justa se edifica sobre el reconocimiento de la dignidad inviolable de la persona humana\u201d. Una dignidad que \u201cprecede a toda utilidad\u201d y \u201cno puede quedar subordinada a consensos sociales mudables o al vaiv\u00e9n de las mayor\u00edas de cada momento\u201d sino que \u201cpertenece a todo ser humano por el hecho mismo de existir, y por eso debe orientar todo ordenamiento jur\u00eddico\u201d (todas las citas pertenecen al discurso en el Congreso de los Diputados).<\/p><p><br><\/p>\n<p>Frente a la \u201ccultura del descarte\u201d prevalece \u201cla afirmaci\u00f3n de la dignidad humana\u201d que \u201cno puede permanecer abstracta cuando tantas personas se ven obligadas a dejarlo todo para buscar paz, seguridad y futuro\u201d. De esta forma introdujo en sus discursos el papa el \u201cdrama migratorio\u201d que \u201cinterpela hoy la conciencia de las naciones y el fundamento \u00e9tico del orden internacional\u201d (ib\u00edd.).<\/p><p><br><\/p>\n<p>Desde la Delegaci\u00f3n para el Desarrollo Humano Integral de la Archidi\u00f3cesis de Santiago de Compostela queremos ofrecer unas sencillas orientaciones de pastoral derivadas de los discursos de Le\u00f3n XIV con el deseo de que las ense\u00f1anzas que contienen puedan traducirse en acciones concretas en las comunidades y parroquias de nuestra archidi\u00f3cesis. Lo hacemos a trav\u00e9s de este <em>dec\u00e1logo para la pastoral con migrantes<\/em>:<\/p>\n<p><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p><strong>1.- Todo empieza con la conversi\u00f3n de la mirada<\/strong><\/p><p><strong><br><\/strong><\/p>\n<p><\/p>\n<p>El papa no habl\u00f3 de la migraci\u00f3n como un <em>tema<\/em> o una <em>cuesti\u00f3n<\/em>, sino como un <em>drama<\/em>, capaz por tanto de conmover vivamente, de perturbar, de emocionar. Un drama que \u201crebasa cualquier lec\u00adtura puramente demogr\u00e1fica o econ\u00f3mica\u201d y \u201cconstituye una cuesti\u00f3n eminentemente moral\u201d que \u201cvulnera gravemente el principio universal de la igual dignidad de todos los seres humanos\u201d (ib\u00edd.).<\/p><p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Cuando entendemos que los migrantes \u201cno son n\u00fameros ni expedientes\u201d (Discurso en el Puerto de Arguinegu\u00edn) sino \u201cpersonas con una familia y una casa dejada atr\u00e1s, con sue\u00f1os que nadie tiene derecho a despreciar\u201d, podemos superar lecturas utilitaristas de la migraci\u00f3n y articular \u201cuna respuesta que mire a las personas, afronte las causas que las obligan a partir y vaya m\u00e1s all\u00e1 de la mera gesti\u00f3n de flujos<em>\u201d <\/em>(discurso en el Congreso de los Diputados)<em>.<\/em><\/p><p><em><br><\/em><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Es as\u00ed entendidas que pueden las migraciones generar \u201cla conversi\u00f3n de la mirada\u201d: \u201ccuando el migrante deja de ser uno m\u00e1s, deja de ser una categor\u00eda y una cifra\u201d, entonces \u201cla conciencia queda sin excusas\u201d (discurso en el Puerto de Arguinegu\u00edn).<\/p>\n<p><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p><strong>2.- Se trata de reconocer a Cristo en el migrante<\/strong> <strong>y de dejarnos evangelizar por ellos<\/strong><\/p>\n<p><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p>El discurso del papa en el Puerto de Arguinegu\u00edn comenz\u00f3 con la pregunta fundamental que debe orientar nuestra labor pastoral: \u00bfsabremos reconocer a Cristo en el migrante?<\/p><p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Para hacerlo necesitamos \u201cderribar las barreras m\u00e1s dif\u00edciles de derribar\u201d las de la \u201cmirada\u201d, \u201cel miedo\u201d y \u201cla indiferencia\u201d. Tenemos que aprender a \u201cleer en la vida concreta de quienes sufren en el cuerpo o en el esp\u00edritu un signo vivo que nos remite a los santos Evangelios\u201d (Encuentro con las realidades de integraci\u00f3n de los migrantes en la Plaza del Cristo de La Laguna).<\/p><p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Reconocida su presencia, dej\u00e9monos tambi\u00e9n evangelizar por ellos pues traen consigo \u201cregalos que la providencia ha querido hacernos llegar\u201d (ib\u00edd.). &nbsp;En este sentido ya en <em>Dilexi te<\/em> el papa nos indic\u00f3 que \u201csolo comparando nuestras quejas con sus sufrimientos y privaciones, es posible recibir un reproche que nos invita a simplificar nuestra vida\u201d (n. 102) y que \u201cen el silencio de su condici\u00f3n, nos colocan frente a la realidad de nuestra debilidad (\u2026) nos hacen reflexionar sobre la precariedad de aquel orgullo agresivo con el que frecuentemente afrontamos las dificultades de la vida\u201d (n. 109).<\/p><p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong>3.- El primer paso es un examen de conciencia<\/strong><\/p><p><strong><br><\/strong><\/p>\n<p><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hacer cuando ya hemos reconocido a Cristo en el migrante? \u00bfQu\u00e9 sigue a la conversi\u00f3n de la mirada? El papa nos indica que el \u201cexamen de conciencia\u201d. \u201cEuropa no puede proclamar la dignidad humana y acostumbrarse a que el Mediterr\u00e1neo y el Atl\u00e1ntico sean cementerios sin l\u00e1pidas\u201d. \u201cNo basta gestionar las llegadas, distribuir las cifras, reforzar fronteras o lamentar las muertes cuando ya han ocurrido\u201d. \u201cLa acogida del migrante no puede ser algo secundario ni delegada \u00fanicamente a algunos voluntarios\u201d. \u201cNo podemos acostumbrarnos a contar muertos\u201d, no podemos \u201cmirar el dolor ajeno como si no nos perteneciera\u201d (Discurso del Puerto de Arguinegu\u00edn).<\/p><p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong>4.- La misericordia comienza con gestos peque\u00f1os, tenemos que aprender el lenguaje de la cercan\u00eda<\/strong><\/p><p><strong><br><\/strong><\/p>\n<p><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 sigue al examen de conciencia? \u201cLa misericordia\u201d que \u201ccomienza con gestos peque\u00f1os (\u2026) cinco panes y dos peces\u201d. \u201cNo se trata de resolverlo todo, sino de ponerlo todo en manos de Dios y de estar presentes all\u00ed donde el ser humano sufre\u201d (discurso del Puerto de Arguinegu\u00edn (ib\u00edd.). Tenemos que \u201caprender el lenguaje de la cercan\u00eda, que se comprende m\u00e1s con las manos que con las palabras\u201d, y que se vuelve legible a trav\u00e9s del tacto y de la cercan\u00eda, cuando palpamos las heridas de los dem\u00e1s\u201d pues \u201call\u00ed donde el dolor humano es tocado con amor, Cristo nos confirma que est\u00e1 presente en el hambriento, en el sediento, en el desnudo, en el enfermo, en el preso y en el forastero\u201d (Encuentro con las realidades de integraci\u00f3n de los migrantes en la Plaza del Cristo de La Laguna).<\/p><p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong>5.-Los cristianos debemos romper el silencio<\/strong><\/p><p><strong><br><\/strong><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Una vez que nos hemos dejado conmover por el drama migratorio y ha cambiado nuestra forma de ver a las personas migrantes, reconociendo su dignidad e inclin\u00e1ndonos ante ella (Discurso del Puerto de Arguinegu\u00edn), cuando ya practicamos el leguaje de la cercan\u00eda, debemos romper el silencio desde la fe. Una fe que \u201cno pretende imponerse mediante privilegios ni coerciones\u201d sin embargo \u201ctampoco puede ser relegada al silencio como si fuese irrelevante para la vida p\u00fablica\u201d (discurso en el Congreso de los Diputados).<\/p>\n<p><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p><strong>6.- Defendamos el derecho a no migrar<\/strong><\/p>\n<p><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p>Romper el silencio desde la fe nos lleva a defender el derecho a permanecer en la propia tierra, trabajando para que \u201cnadie tenga que abandonar su hogar por falta de paz, seguridad o condiciones dignas de vida, por las desigualdades econ\u00f3micas y los efectos de la crisis clim\u00e1tica\u201d (discurso en el Congreso de los Diputados y <em>Magnifica hu\u00admanitas<\/em>, 81).<\/p>\n<p><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p><strong>7.- La acogida abre la puerta; la integraci\u00f3n ayuda a cruzar el umbral<\/strong><\/p>\n<p><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p>\u201cLa acogida abre la puerta; la integraci\u00f3n ayuda a cruzar el umbral. La asistencia coloca b\u00e1lsamo en la herida y la integraci\u00f3n reconstruye el futuro\u201d (Encuentro con las realidades de integraci\u00f3n de los migrantes en la Plaza del Cristo de La Laguna).<\/p><p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p>\u201cIntegrar no significa borrar la historia de quien llega ni exigirle que deje atr\u00e1s todo lo que forma parte de su memoria. Tampoco significa crear mundos paralelos, cerrados unos a otros, donde las personas conviven sin encontrarse realmente. Integrar es un camino rec\u00edproco: quien llega aprende a habitar una tierra nueva, y quien recibe aprende a ensanchar su propia casa sin diluir su identidad ni cerrar el coraz\u00f3n al encuentro\u201d (ib\u00edd.).<\/p><p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Tampoco puede quedar la integraci\u00f3n \u201creducida a una tarea social, por necesaria que sea\u201d. \u201cQuien llega a nuestras parroquias necesita pan, techo, lengua, trabajo y protecci\u00f3n\u201d y tambi\u00e9n \u201cdebe encontrar una comunidad capaz de ofrecer, con el testimonio de la vida y de la palabra, caminos para conocer a Jesucristo\u201d, \u201crespetando siempre la conciencia y la libertad de cada persona\u201d (ib\u00edd.).<\/p><p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong>8.- Toda sociedad que acoge tiene tambi\u00e9n deberes para quienes llegan<\/strong><\/p>\n<p><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p>La integraci\u00f3n pide a los migrantes \u201cabrirse con confianza a la comunidad que les recibe, aprender su lengua, respetar sus leyes, conocer sus costumbres, participar en la vida com\u00fan y ofrecer con gratitud sus dones\u201d pues \u201ctoda sociedad que acoge tiene deberes hacia quienes llegan; y quien es acogido descubre tambi\u00e9n que la dignidad reconocida como derecho florece cuando se convierte en responsabilidad y deseo sincero de construir junto a los dem\u00e1s\u201d. Es as\u00ed que \u201cquien lleg\u00f3 como forastero puede reencontrar v\u00ednculos, reconstruir confianza y sentirse parte viva de una comunidad\u201d (ib\u00edd.).<\/p><p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p>El derecho de los migrantes a ser reconocidos en su dignidad lleva aparejada la \u201cposibilidad de recomenzar, de aprender, de trabajar, de servir, de participar, de no quedar encerrados para siempre en la condici\u00f3n de v\u00edctimas\u201d (ib\u00edd.).<\/p><p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong>9.- Todos somos peregrinos, todos somos migrantes<\/strong><\/p><p><strong><br><\/strong><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Las palabras que pronunci\u00f3 el papa en el centro Las Ra\u00edces resuenan especialmente en nuestra realidad santiaguesa: \u201ctodos somos peregrinos\u201d. \u201cTodos somos peregrinos en camino a la patria celestial\u201d as\u00ed tambi\u00e9n \u201ctodos somos migrantes\u201d.<\/p><p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Esta es otra idea fundamental de la pastoral con personas migrantes: todos podemos encontrar en nosotros mismos ese yo peregrino y migrante \u201cen camino a la patria celestial\u201d y de esta forma conmovernos con quien deja su patria de origen y emprende un camino de migraci\u00f3n en esta tierra.<\/p>\n<p><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p><strong>10.- Alcemos la mirada hacia las generaciones venideras<\/strong><\/p><p><strong><br><\/strong><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Cito el papa a San Juan de la Cruz, &#8220;en el ocaso de la vida nos juzgar\u00e1 el amor&#8221; antes de pedir \u201cque la historia no tenga que acusarnos de haber convertido el dolor de los que sufren en el paisaje habitual de nuestras costas\u201d (Encuentro con los migrantes del Centro Las Ra\u00edces en Tenerife).<\/p><p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p>La pastoral con migrantes piensa en ese futuro, en las generaciones venideras. Se trata de dar los primeros pasos de un camino que con seguridad recorrer\u00e1 el amor. Reconozc\u00e1monos hoy todos hijos de un arameo errante (Dt. 26:5). Que nuestra voz clame \u201cque nadie tenga que abandonar su tierra por falta de paz\u201d. Que nuestras manos cercanas abran la puerta y ayuden a cruzar el umbral. Que nuestra conciencia despierte. <em>Alcemos la mirada<\/em>.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class='cb-post-url-qr-code'><br><img src='https:\/\/api.qrserver.com\/v1\/create-qr-code\/?size=185x185&ecc=L&qzone=1&data=https%3A%2F%2Fdesarrollohumanointegral.archicompostela.es%2Fgl%2Fdecalogo-para-la-pastoral-con-migrantes-tras-el-viaje-apostolico-del-papa-leon-xiv-a-espana%2F' alt='Dec\u00e1logo para la pastoral con migrantes tras el viaje apost\u00f3lico del papa Le\u00f3n XIV a Espa\u00f1a'\/><\/div>","protected":false,"raw":""},"excerpt":{"rendered":"<p>La reciente visita del Santo Padre Le\u00f3n XIV a Espa\u00f1a ha constituido para la Iglesia en nuestro pa\u00eds un gran acontecimiento de hondo significado pastoral. 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Sus palabras han recordado a nuestra sociedad que existe otra forma de mirar a las personas migrantes, iluminando un camino exigente y esperanzador para la acci\u00f3n de la Iglesia en este \u00e1mbito.<\/p><p><br><\/p>\n<p>Las reflexiones que nos deja la visita del papa parten la de la necesidad de \u201crecordar aquello que hace verdaderamente humana la convivencia\u201d: que \u201ctoda sociedad aut\u00e9nticamente justa se edifica sobre el reconocimiento de la dignidad inviolable de la persona humana\u201d. Una dignidad que \u201cprecede a toda utilidad\u201d y \u201cno puede quedar subordinada a consensos sociales mudables o al vaiv\u00e9n de las mayor\u00edas de cada momento\u201d sino que \u201cpertenece a todo ser humano por el hecho mismo de existir, y por eso debe orientar todo ordenamiento jur\u00eddico\u201d (todas las citas pertenecen al discurso en el Congreso de los Diputados).<\/p><p><br><\/p>\n<p>Frente a la \u201ccultura del descarte\u201d prevalece \u201cla afirmaci\u00f3n de la dignidad humana\u201d que \u201cno puede permanecer abstracta cuando tantas personas se ven obligadas a dejarlo todo para buscar paz, seguridad y futuro\u201d. De esta forma introdujo en sus discursos el papa el \u201cdrama migratorio\u201d que \u201cinterpela hoy la conciencia de las naciones y el fundamento \u00e9tico del orden internacional\u201d (ib\u00edd.).<\/p><p><br><\/p>\n<p>Desde la Delegaci\u00f3n para el Desarrollo Humano Integral de la Archidi\u00f3cesis de Santiago de Compostela queremos ofrecer unas sencillas orientaciones de pastoral derivadas de los discursos de Le\u00f3n XIV con el deseo de que las ense\u00f1anzas que contienen puedan traducirse en acciones concretas en las comunidades y parroquias de nuestra archidi\u00f3cesis. Lo hacemos a trav\u00e9s de este <em>dec\u00e1logo para la pastoral con migrantes<\/em>:<\/p>\n<p><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p><strong>1.- Todo empieza con la conversi\u00f3n de la mirada<\/strong><\/p><p><strong><br><\/strong><\/p>\n<p><\/p>\n<p>El papa no habl\u00f3 de la migraci\u00f3n como un <em>tema<\/em> o una <em>cuesti\u00f3n<\/em>, sino como un <em>drama<\/em>, capaz por tanto de conmover vivamente, de perturbar, de emocionar. Un drama que \u201crebasa cualquier lec\u00adtura puramente demogr\u00e1fica o econ\u00f3mica\u201d y \u201cconstituye una cuesti\u00f3n eminentemente moral\u201d que \u201cvulnera gravemente el principio universal de la igual dignidad de todos los seres humanos\u201d (ib\u00edd.).<\/p><p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Cuando entendemos que los migrantes \u201cno son n\u00fameros ni expedientes\u201d (Discurso en el Puerto de Arguinegu\u00edn) sino \u201cpersonas con una familia y una casa dejada atr\u00e1s, con sue\u00f1os que nadie tiene derecho a despreciar\u201d, podemos superar lecturas utilitaristas de la migraci\u00f3n y articular \u201cuna respuesta que mire a las personas, afronte las causas que las obligan a partir y vaya m\u00e1s all\u00e1 de la mera gesti\u00f3n de flujos<em>\u201d <\/em>(discurso en el Congreso de los Diputados)<em>.<\/em><\/p><p><em><br><\/em><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Es as\u00ed entendidas que pueden las migraciones generar \u201cla conversi\u00f3n de la mirada\u201d: \u201ccuando el migrante deja de ser uno m\u00e1s, deja de ser una categor\u00eda y una cifra\u201d, entonces \u201cla conciencia queda sin excusas\u201d (discurso en el Puerto de Arguinegu\u00edn).<\/p>\n<p><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p><strong>2.- Se trata de reconocer a Cristo en el migrante<\/strong> <strong>y de dejarnos evangelizar por ellos<\/strong><\/p>\n<p><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p>El discurso del papa en el Puerto de Arguinegu\u00edn comenz\u00f3 con la pregunta fundamental que debe orientar nuestra labor pastoral: \u00bfsabremos reconocer a Cristo en el migrante?<\/p><p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Para hacerlo necesitamos \u201cderribar las barreras m\u00e1s dif\u00edciles de derribar\u201d las de la \u201cmirada\u201d, \u201cel miedo\u201d y \u201cla indiferencia\u201d. Tenemos que aprender a \u201cleer en la vida concreta de quienes sufren en el cuerpo o en el esp\u00edritu un signo vivo que nos remite a los santos Evangelios\u201d (Encuentro con las realidades de integraci\u00f3n de los migrantes en la Plaza del Cristo de La Laguna).<\/p><p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Reconocida su presencia, dej\u00e9monos tambi\u00e9n evangelizar por ellos pues traen consigo \u201cregalos que la providencia ha querido hacernos llegar\u201d (ib\u00edd.). &nbsp;En este sentido ya en <em>Dilexi te<\/em> el papa nos indic\u00f3 que \u201csolo comparando nuestras quejas con sus sufrimientos y privaciones, es posible recibir un reproche que nos invita a simplificar nuestra vida\u201d (n. 102) y que \u201cen el silencio de su condici\u00f3n, nos colocan frente a la realidad de nuestra debilidad (\u2026) nos hacen reflexionar sobre la precariedad de aquel orgullo agresivo con el que frecuentemente afrontamos las dificultades de la vida\u201d (n. 109).<\/p><p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong>3.- El primer paso es un examen de conciencia<\/strong><\/p><p><strong><br><\/strong><\/p>\n<p><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hacer cuando ya hemos reconocido a Cristo en el migrante? \u00bfQu\u00e9 sigue a la conversi\u00f3n de la mirada? El papa nos indica que el \u201cexamen de conciencia\u201d. \u201cEuropa no puede proclamar la dignidad humana y acostumbrarse a que el Mediterr\u00e1neo y el Atl\u00e1ntico sean cementerios sin l\u00e1pidas\u201d. \u201cNo basta gestionar las llegadas, distribuir las cifras, reforzar fronteras o lamentar las muertes cuando ya han ocurrido\u201d. \u201cLa acogida del migrante no puede ser algo secundario ni delegada \u00fanicamente a algunos voluntarios\u201d. \u201cNo podemos acostumbrarnos a contar muertos\u201d, no podemos \u201cmirar el dolor ajeno como si no nos perteneciera\u201d (Discurso del Puerto de Arguinegu\u00edn).<\/p><p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong>4.- La misericordia comienza con gestos peque\u00f1os, tenemos que aprender el lenguaje de la cercan\u00eda<\/strong><\/p><p><strong><br><\/strong><\/p>\n<p><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 sigue al examen de conciencia? \u201cLa misericordia\u201d que \u201ccomienza con gestos peque\u00f1os (\u2026) cinco panes y dos peces\u201d. \u201cNo se trata de resolverlo todo, sino de ponerlo todo en manos de Dios y de estar presentes all\u00ed donde el ser humano sufre\u201d (discurso del Puerto de Arguinegu\u00edn (ib\u00edd.). Tenemos que \u201caprender el lenguaje de la cercan\u00eda, que se comprende m\u00e1s con las manos que con las palabras\u201d, y que se vuelve legible a trav\u00e9s del tacto y de la cercan\u00eda, cuando palpamos las heridas de los dem\u00e1s\u201d pues \u201call\u00ed donde el dolor humano es tocado con amor, Cristo nos confirma que est\u00e1 presente en el hambriento, en el sediento, en el desnudo, en el enfermo, en el preso y en el forastero\u201d (Encuentro con las realidades de integraci\u00f3n de los migrantes en la Plaza del Cristo de La Laguna).<\/p><p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong>5.-Los cristianos debemos romper el silencio<\/strong><\/p><p><strong><br><\/strong><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Una vez que nos hemos dejado conmover por el drama migratorio y ha cambiado nuestra forma de ver a las personas migrantes, reconociendo su dignidad e inclin\u00e1ndonos ante ella (Discurso del Puerto de Arguinegu\u00edn), cuando ya practicamos el leguaje de la cercan\u00eda, debemos romper el silencio desde la fe. Una fe que \u201cno pretende imponerse mediante privilegios ni coerciones\u201d sin embargo \u201ctampoco puede ser relegada al silencio como si fuese irrelevante para la vida p\u00fablica\u201d (discurso en el Congreso de los Diputados).<\/p>\n<p><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p><strong>6.- Defendamos el derecho a no migrar<\/strong><\/p>\n<p><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p>Romper el silencio desde la fe nos lleva a defender el derecho a permanecer en la propia tierra, trabajando para que \u201cnadie tenga que abandonar su hogar por falta de paz, seguridad o condiciones dignas de vida, por las desigualdades econ\u00f3micas y los efectos de la crisis clim\u00e1tica\u201d (discurso en el Congreso de los Diputados y <em>Magnifica hu\u00admanitas<\/em>, 81).<\/p>\n<p><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p><strong>7.- La acogida abre la puerta; la integraci\u00f3n ayuda a cruzar el umbral<\/strong><\/p>\n<p><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p>\u201cLa acogida abre la puerta; la integraci\u00f3n ayuda a cruzar el umbral. La asistencia coloca b\u00e1lsamo en la herida y la integraci\u00f3n reconstruye el futuro\u201d (Encuentro con las realidades de integraci\u00f3n de los migrantes en la Plaza del Cristo de La Laguna).<\/p><p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p>\u201cIntegrar no significa borrar la historia de quien llega ni exigirle que deje atr\u00e1s todo lo que forma parte de su memoria. Tampoco significa crear mundos paralelos, cerrados unos a otros, donde las personas conviven sin encontrarse realmente. Integrar es un camino rec\u00edproco: quien llega aprende a habitar una tierra nueva, y quien recibe aprende a ensanchar su propia casa sin diluir su identidad ni cerrar el coraz\u00f3n al encuentro\u201d (ib\u00edd.).<\/p><p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Tampoco puede quedar la integraci\u00f3n \u201creducida a una tarea social, por necesaria que sea\u201d. \u201cQuien llega a nuestras parroquias necesita pan, techo, lengua, trabajo y protecci\u00f3n\u201d y tambi\u00e9n \u201cdebe encontrar una comunidad capaz de ofrecer, con el testimonio de la vida y de la palabra, caminos para conocer a Jesucristo\u201d, \u201crespetando siempre la conciencia y la libertad de cada persona\u201d (ib\u00edd.).<\/p><p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong>8.- Toda sociedad que acoge tiene tambi\u00e9n deberes para quienes llegan<\/strong><\/p>\n<p><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p>La integraci\u00f3n pide a los migrantes \u201cabrirse con confianza a la comunidad que les recibe, aprender su lengua, respetar sus leyes, conocer sus costumbres, participar en la vida com\u00fan y ofrecer con gratitud sus dones\u201d pues \u201ctoda sociedad que acoge tiene deberes hacia quienes llegan; y quien es acogido descubre tambi\u00e9n que la dignidad reconocida como derecho florece cuando se convierte en responsabilidad y deseo sincero de construir junto a los dem\u00e1s\u201d. Es as\u00ed que \u201cquien lleg\u00f3 como forastero puede reencontrar v\u00ednculos, reconstruir confianza y sentirse parte viva de una comunidad\u201d (ib\u00edd.).<\/p><p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p>El derecho de los migrantes a ser reconocidos en su dignidad lleva aparejada la \u201cposibilidad de recomenzar, de aprender, de trabajar, de servir, de participar, de no quedar encerrados para siempre en la condici\u00f3n de v\u00edctimas\u201d (ib\u00edd.).<\/p><p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong>9.- Todos somos peregrinos, todos somos migrantes<\/strong><\/p><p><strong><br><\/strong><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Las palabras que pronunci\u00f3 el papa en el centro Las Ra\u00edces resuenan especialmente en nuestra realidad santiaguesa: \u201ctodos somos peregrinos\u201d. \u201cTodos somos peregrinos en camino a la patria celestial\u201d as\u00ed tambi\u00e9n \u201ctodos somos migrantes\u201d.<\/p><p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Esta es otra idea fundamental de la pastoral con personas migrantes: todos podemos encontrar en nosotros mismos ese yo peregrino y migrante \u201cen camino a la patria celestial\u201d y de esta forma conmovernos con quien deja su patria de origen y emprende un camino de migraci\u00f3n en esta tierra.<\/p>\n<p><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p><strong>10.- Alcemos la mirada hacia las generaciones venideras<\/strong><\/p><p><strong><br><\/strong><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Cito el papa a San Juan de la Cruz, \"en el ocaso de la vida nos juzgar\u00e1 el amor\" antes de pedir \u201cque la historia no tenga que acusarnos de haber convertido el dolor de los que sufren en el paisaje habitual de nuestras costas\u201d (Encuentro con los migrantes del Centro Las Ra\u00edces en Tenerife).<\/p><p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p>La pastoral con migrantes piensa en ese futuro, en las generaciones venideras. Se trata de dar los primeros pasos de un camino que con seguridad recorrer\u00e1 el amor. Reconozc\u00e1monos hoy todos hijos de un arameo errante (Dt. 26:5). Que nuestra voz clame \u201cque nadie tenga que abandonar su tierra por falta de paz\u201d. Que nuestras manos cercanas abran la puerta y ayuden a cruzar el umbral. Que nuestra conciencia despierte. <em>Alcemos la mirada<\/em>.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>","_es_post_name":"decalogo-para-la-pastoral-con-migrantes-tras-el-viaje-apostolico-del-papa-leon-xiv-a-espana","_es_post_excerpt":"","_es_post_title":"Dec\u00e1logo para la pastoral con migrantes tras el viaje apost\u00f3lico del papa Le\u00f3n XIV a Espa\u00f1a","_gl_post_content":"","_gl_post_name":"","_gl_post_excerpt":"","_gl_post_title":"","edit_language":"gl","_themeisle_gutenberg_block_has_review":false,"footnotes":""},"categories":[55],"tags":[],"class_list":["post-2547","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-migraciones"],"magazineBlocksPostFeaturedMedia":{"thumbnail":"https:\/\/desarrollohumanointegral.archicompostela.es\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/c3481061-d655-4f95-b793-4632265c385c-1068x712-1-150x150.webp","medium":"https:\/\/desarrollohumanointegral.archicompostela.es\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/c3481061-d655-4f95-b793-4632265c385c-1068x712-1-300x200.webp","medium_large":"https:\/\/desarrollohumanointegral.archicompostela.es\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/c3481061-d655-4f95-b793-4632265c385c-1068x712-1-768x512.webp","large":"https:\/\/desarrollohumanointegral.archicompostela.es\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/c3481061-d655-4f95-b793-4632265c385c-1068x712-1-1024x683.webp","1536x1536":"https:\/\/desarrollohumanointegral.archicompostela.es\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/c3481061-d655-4f95-b793-4632265c385c-1068x712-1.webp","2048x2048":"https:\/\/desarrollohumanointegral.archicompostela.es\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/c3481061-d655-4f95-b793-4632265c385c-1068x712-1.webp"},"magazineBlocksPostAuthor":{"name":"luis","avatar":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/08d54c2514636ceba6e4e531889660b4edb07c5336a2d85dc02ea55fcdff68db?s=96&d=mm&r=g"},"magazineBlocksPostCommentsNumber":false,"magazineBlocksPostExcerpt":"La reciente visita del Santo Padre Le\u00f3n XIV a Espa\u00f1a ha constituido para la Iglesia en nuestro pa\u00eds un gran acontecimiento de hondo significado pastoral. 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