{"id":2247,"date":"2026-01-14T11:35:08","date_gmt":"2026-01-14T10:35:08","guid":{"rendered":"https:\/\/desarrollohumanointegral.archicompostela.es\/?p=2247"},"modified":"2026-01-14T11:40:02","modified_gmt":"2026-01-14T10:40:02","slug":"","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/desarrollohumanointegral.archicompostela.es\/gl\/dilexi-te-orientaciones-para-el-desarrollo-humano-integral\/","title":{"rendered":"","raw":""},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"2247\" class=\"elementor elementor-2247\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-26e32f92 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"26e32f92\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-29b3c8af elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"29b3c8af\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el texto publicado el 31 de diciembre ya anunci\u00e1bamos un segundo comentario a esta exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica centrado en las orientaciones concretas que del texto desprend\u00edamos para el desarrollo humano integral.<\/p><p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos centramos en tres cuestiones: la naturaleza especial de la opci\u00f3n preferencial por los pobres, la importancia de comprender la complejidad de la pobreza y, por \u00faltimo, la necesidad de realizar nuestro trabajo siempre <em>con<\/em> los pobres.<\/p><p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>1.- NATURALEZA ESPECIAL DE LA OPCI\u00d3N PREFERENCIAL POR LOS POBRES<\/strong><\/p><p><strong><br><\/strong><\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Dilexi te <\/em>insiste en que el trabajo con los pobres en el seno de la Iglesia es distinto, \u201ctanto en motivaciones como en el estilo\u201d de las actividades de cualquier otra organizaci\u00f3n humanitaria (n. 103). Para los cristianos la caridad hacia los necesitados no es una simple virtud moral, sino una \u201cexpresi\u00f3n concreta de la fe en el Verbo encarnado\u201d (n. 39), \u201clos pobres est\u00e1n en el centro de la Iglesia (\u2026) desde la fe en Cristo hecho pobre, y siempre cercano a los pobres y excluidos\u201d (n. 111).<\/p><p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Frente a una sociedad que a menudo privilegia algunos criterios de orientaci\u00f3n de la existencia y de la pol\u00edtica marcados por numerosas desigualdades (n. 10) y definidos por la l\u00f3gica del c\u00e1lculo y el inter\u00e9s (n. 23), frente a actitudes marcadas por ideolog\u00edas mundanas o por posicionamientos pol\u00edticos y econ\u00f3micos que llevan a injustas generalizaciones y a conclusiones enga\u00f1osas (n. 15), quienes trabajan en estructuras pastorales al servicio del desarrollo humano integral deben tener siempre claro de d\u00f3nde brota su vocaci\u00f3n y no dejarse llevar por criterios superficiales y desprovistos de cualquier luz sobrenatural (n. 114).<\/p><p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es partiendo de esta concepci\u00f3n que, de entre todas las formas de pobreza, podemos mostrar un inter\u00e9s especial por la pobreza moral y espiritual (n. 9) tan olvidada por otras instancias. <em>Dilexi te <\/em>nos recuerda c\u00f3mo la peor discriminaci\u00f3n que sufren los pobres es la falta de atenci\u00f3n espiritual (n. 114), de ah\u00ed que nuestra relaci\u00f3n con ellos no pueda reducirse a una actividad o a una oficina de la Iglesia (n. 104) y deba ser integral, esto es, atender a todas las formas de pobreza en todas sus dimensiones (nn. 9 y 10), tanto materiales como espirituales, tanto asistenciales como de pastoral.<\/p><p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>2.- COMPRENDER LA POBREZA<\/strong><\/p><p><strong><br><\/strong><\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Dilexi te <\/em>utiliza criterios de vanguardia en su definici\u00f3n de la pobreza, maneja un concepto amplio y comprensivo que entiende que \u00e9sta se da en m\u00faltiples formas (n. 9), que existen viejas y nuevas dimensiones de pobreza (n. 10) y que la pervivencia de reglas econ\u00f3micas y criterios anticuados, separados de la complejidad del actual momento hist\u00f3rico, que no entienden la pobreza en su contexto social, ser\u00eda un error<\/p><p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante este af\u00e1n por mantener una visi\u00f3n actualizada de la realidad de la pobreza, podemos preguntarnos: \u201c\u00bfPara qu\u00e9 complicar lo que es tan simple?\u201d (n. 31); hemos dicho que la opci\u00f3n preferencial por los pobres es \u201cexpresi\u00f3n concreta de la fe en el Verbo encarnado\u201d (n 39), que no deriva del an\u00e1lisis de proyectos sino directamente del ejemplo de Jes\u00fas y de las palabras del Evangelio (n. 29). Le\u00f3n XIV responde a la pregunta recordando que \u201clos aparatos conceptuales est\u00e1n para favorecer el contacto con la realidad que pretenden explicar, y no para alejarnos de ella\u201d (n. 31), subrayando que \u201clas estructuras de injusticia deber ser reconocidas y destruidas con la fuerza del bien, a trav\u00e9s de un cambio de mentalidad, pero tambi\u00e9n con la ayuda de las ciencias y la t\u00e9cnica, mediante el desarrollo de pol\u00edticas eficaces que transformen la sociedad\u201d (n. 97).<\/p><p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entendamos pues que esta comprensi\u00f3n sociol\u00f3gica de la pobreza debe ir, como la fe, acompa\u00f1ada del testimonio de las obras (n. 40) y recordemos que \u201cpermanecer en el mundo de las ideas y las discusiones, sin gestos personales, asiduos y sinceros, ser\u00eda la perdici\u00f3n de nuestros sue\u00f1os m\u00e1s preciados\u201d (n. 119).<\/p><p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quienes trabajan al servicio del desarrollo humano integral deben estudiar la realidad de la pobreza como Juan Casiano le ped\u00eda al monje<a>&nbsp;<\/a>\u201ccon humildad de coraz\u00f3n (\u2026) que no conduce a la ciencia que hincha, sino a la que ilumina por medio de la plenitud de la caridad\u201d pues \u201cel saber, cuando est\u00e1 iluminado por la caridad, se convierte en servicio\u201d (n. 57).<\/p><p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>3.- TRABAJAR <em>CON<\/em> LOS POBRES<\/strong><\/p><p><strong><br><\/strong><\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica <em>Dilexi te<\/em> nos pide, por encima de todo, que nos liberemos de la autorreferencialidad y que seamos capaces de escuchar el grito de los pobres (n. 7). Nos pide que nos conmovamos con los pobres (nn. 41 y 42), que seamos cercanos (n. 71) y nos arrodillemos junto a ellos (n. 61), que los recibamos y toquemos en ellos la carne sufriente de Cristo (n. 49). Recordando unas palabras de Santa Teresa de Calcuta, fundadora de las Misioneras de la Caridad, el Papa Le\u00f3n XIV insiste en que \u201clos pobres no necesitan nuestra l\u00e1stima y simpat\u00eda, necesitan nuestro amor comprensivo. Necesitan nuestro respeto, necesitan que les tratemos con dignidad\u201d (n. 77).<\/p><p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde el punto de vista del dise\u00f1o de iniciativas para el desarrollo humano integral, se trata de comprender que \u201cservir a los pobres no es un gesto de arriba hacia abajo, sino un encuentro entre iguales\u201d, que \u201cla realidad se ve mejor desde los m\u00e1rgenes\u201d y que \u201clos pobres son sujetos de una inteligencia espec\u00edfica indispensable para la Iglesia y la humanidad\u201d (n. 82). Es por ello que debemos criticar \u201clas pol\u00edticas sociales concebidas como una pol\u00edtica hacia los pobres, pero nunca con los pobres, nunca de los pobres y mucho menos inserta en un proyecto que reunifique a los pueblos (\u2026). Si los pol\u00edticos y los profesionales no los escuchan la demanda se atrofia, se convierte en un nominalismo, una formalidad, pierde representatividad, se va desencarnando porque deja afuera al pueblo en su lucha cotidiana por la dignidad, en la construcci\u00f3n de su destino\u201d (n. 81). Se trata de no cometer nosotros ese error.<\/p><p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta concepci\u00f3n deben defenderla no s\u00f3lo quienes trabajan de manera espec\u00edfica dentro de la Iglesia y al servicio del desarrollo humano integral, sino que todos los fieles deben tener una \u201cpreocupaci\u00f3n por aportar, con una vida teologal integral, la respuesta de un testimonio eficaz de servicio al pr\u00f3jimo, y particularmente al pobre y al oprimido\u201d (n. 98). Y es que \u201cla religi\u00f3n, especialmente la cristiana, no puede limitarse al \u00e1mbito privado, como si los fieles no tuvieran que preocuparse tambi\u00e9n de los problemas relativos a la sociedad civil y de los acontecimientos que afectan a los ciudadanos\u201d (n. 98).<\/p><p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Podemos comenzar, como la mujer que derram\u00f3 un perfume caro sobre Jes\u00fas, por un \u201cpeque\u00f1o gesto de afecto\u201d y ver \u201ccu\u00e1nto alivio puede causar\u201d (n. 4).<\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class='cb-post-url-qr-code'><br><img src='https:\/\/api.qrserver.com\/v1\/create-qr-code\/?size=185x185&ecc=L&qzone=1&data=https%3A%2F%2Fdesarrollohumanointegral.archicompostela.es%2Fgl%2Fdilexi-te-orientaciones-para-el-desarrollo-humano-integral%2F' alt='Dilexi te: orientaciones para el desarrollo humano integral'\/><\/div>","protected":false,"raw":""},"excerpt":{"rendered":"<p>En el texto publicado el 31 de diciembre ya anunci\u00e1bamos un segundo comentario a esta exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica centrado en las orientaciones concretas que del texto desprend\u00edamos para el desarrollo humano integral. 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Para los cristianos la caridad hacia los necesitados no es una simple virtud moral, sino una \u201cexpresi\u00f3n concreta de la fe en el Verbo encarnado\u201d (n. 39), \u201clos pobres est\u00e1n en el centro de la Iglesia (\u2026) desde la fe en Cristo hecho pobre, y siempre cercano a los pobres y excluidos\u201d (n. 111).<\/p><p><br><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Frente a una sociedad que a menudo privilegia algunos criterios de orientaci\u00f3n de la existencia y de la pol\u00edtica marcados por numerosas desigualdades (n. 10) y definidos por la l\u00f3gica del c\u00e1lculo y el inter\u00e9s (n. 23), frente a actitudes marcadas por ideolog\u00edas mundanas o por posicionamientos pol\u00edticos y econ\u00f3micos que llevan a injustas generalizaciones y a conclusiones enga\u00f1osas (n. 15), quienes trabajan en estructuras pastorales al servicio del desarrollo humano integral deben tener siempre claro de d\u00f3nde brota su vocaci\u00f3n y no dejarse llevar por criterios superficiales y desprovistos de cualquier luz sobrenatural (n. 114).<\/p><p><br><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Es partiendo de esta concepci\u00f3n que, de entre todas las formas de pobreza, podemos mostrar un inter\u00e9s especial por la pobreza moral y espiritual (n. 9) tan olvidada por otras instancias. <em>Dilexi te <\/em>nos recuerda c\u00f3mo la peor discriminaci\u00f3n que sufren los pobres es la falta de atenci\u00f3n espiritual (n. 114), de ah\u00ed que nuestra relaci\u00f3n con ellos no pueda reducirse a una actividad o a una oficina de la Iglesia (n. 104) y deba ser integral, esto es, atender a todas las formas de pobreza en todas sus dimensiones (nn. 9 y 10), tanto materiales como espirituales, tanto asistenciales como de pastoral.<\/p><p><br><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><strong>2.- COMPRENDER LA POBREZA<\/strong><\/p><p><strong><br><\/strong><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><em>Dilexi te <\/em>utiliza criterios de vanguardia en su definici\u00f3n de la pobreza, maneja un concepto amplio y comprensivo que entiende que \u00e9sta se da en m\u00faltiples formas (n. 9), que existen viejas y nuevas dimensiones de pobreza (n. 10) y que la pervivencia de reglas econ\u00f3micas y criterios anticuados, separados de la complejidad del actual momento hist\u00f3rico, que no entienden la pobreza en su contexto social, ser\u00eda un error<\/p><p><br><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Ante este af\u00e1n por mantener una visi\u00f3n actualizada de la realidad de la pobreza, podemos preguntarnos: \u201c\u00bfPara qu\u00e9 complicar lo que es tan simple?\u201d (n. 31); hemos dicho que la opci\u00f3n preferencial por los pobres es \u201cexpresi\u00f3n concreta de la fe en el Verbo encarnado\u201d (n 39), que no deriva del an\u00e1lisis de proyectos sino directamente del ejemplo de Jes\u00fas y de las palabras del Evangelio (n. 29). Le\u00f3n XIV responde a la pregunta recordando que \u201clos aparatos conceptuales est\u00e1n para favorecer el contacto con la realidad que pretenden explicar, y no para alejarnos de ella\u201d (n. 31), subrayando que \u201clas estructuras de injusticia deber ser reconocidas y destruidas con la fuerza del bien, a trav\u00e9s de un cambio de mentalidad, pero tambi\u00e9n con la ayuda de las ciencias y la t\u00e9cnica, mediante el desarrollo de pol\u00edticas eficaces que transformen la sociedad\u201d (n. 97).<\/p><p><br><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Entendamos pues que esta comprensi\u00f3n sociol\u00f3gica de la pobreza debe ir, como la fe, acompa\u00f1ada del testimonio de las obras (n. 40) y recordemos que \u201cpermanecer en el mundo de las ideas y las discusiones, sin gestos personales, asiduos y sinceros, ser\u00eda la perdici\u00f3n de nuestros sue\u00f1os m\u00e1s preciados\u201d (n. 119).<\/p><p><br><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Quienes trabajan al servicio del desarrollo humano integral deben estudiar la realidad de la pobreza como Juan Casiano le ped\u00eda al monje<a>&nbsp;<\/a>\u201ccon humildad de coraz\u00f3n (\u2026) que no conduce a la ciencia que hincha, sino a la que ilumina por medio de la plenitud de la caridad\u201d pues \u201cel saber, cuando est\u00e1 iluminado por la caridad, se convierte en servicio\u201d (n. 57).<\/p><p><br><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><strong>3.- TRABAJAR <em>CON<\/em> LOS POBRES<\/strong><\/p><p><strong><br><\/strong><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>La exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica <em>Dilexi te<\/em> nos pide, por encima de todo, que nos liberemos de la autorreferencialidad y que seamos capaces de escuchar el grito de los pobres (n. 7). Nos pide que nos conmovamos con los pobres (nn. 41 y 42), que seamos cercanos (n. 71) y nos arrodillemos junto a ellos (n. 61), que los recibamos y toquemos en ellos la carne sufriente de Cristo (n. 49). Recordando unas palabras de Santa Teresa de Calcuta, fundadora de las Misioneras de la Caridad, el Papa Le\u00f3n XIV insiste en que \u201clos pobres no necesitan nuestra l\u00e1stima y simpat\u00eda, necesitan nuestro amor comprensivo. Necesitan nuestro respeto, necesitan que les tratemos con dignidad\u201d (n. 77).<\/p><p><br><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Desde el punto de vista del dise\u00f1o de iniciativas para el desarrollo humano integral, se trata de comprender que \u201cservir a los pobres no es un gesto de arriba hacia abajo, sino un encuentro entre iguales\u201d, que \u201cla realidad se ve mejor desde los m\u00e1rgenes\u201d y que \u201clos pobres son sujetos de una inteligencia espec\u00edfica indispensable para la Iglesia y la humanidad\u201d (n. 82). Es por ello que debemos criticar \u201clas pol\u00edticas sociales concebidas como una pol\u00edtica hacia los pobres, pero nunca con los pobres, nunca de los pobres y mucho menos inserta en un proyecto que reunifique a los pueblos (\u2026). Si los pol\u00edticos y los profesionales no los escuchan la demanda se atrofia, se convierte en un nominalismo, una formalidad, pierde representatividad, se va desencarnando porque deja afuera al pueblo en su lucha cotidiana por la dignidad, en la construcci\u00f3n de su destino\u201d (n. 81). Se trata de no cometer nosotros ese error.<\/p><p><br><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Esta concepci\u00f3n deben defenderla no s\u00f3lo quienes trabajan de manera espec\u00edfica dentro de la Iglesia y al servicio del desarrollo humano integral, sino que todos los fieles deben tener una \u201cpreocupaci\u00f3n por aportar, con una vida teologal integral, la respuesta de un testimonio eficaz de servicio al pr\u00f3jimo, y particularmente al pobre y al oprimido\u201d (n. 98). Y es que \u201cla religi\u00f3n, especialmente la cristiana, no puede limitarse al \u00e1mbito privado, como si los fieles no tuvieran que preocuparse tambi\u00e9n de los problemas relativos a la sociedad civil y de los acontecimientos que afectan a los ciudadanos\u201d (n. 98).<\/p><p><br><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Podemos comenzar, como la mujer que derram\u00f3 un perfume caro sobre Jes\u00fas, por un \u201cpeque\u00f1o gesto de afecto\u201d y ver \u201ccu\u00e1nto alivio puede causar\u201d (n. 4).<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>","_es_post_name":"dilexi-te-orientaciones-para-el-desarrollo-humano-integral","_es_post_excerpt":"","_es_post_title":"Dilexi te: orientaciones para el desarrollo humano integral","_gl_post_content":"","_gl_post_name":"","_gl_post_excerpt":"","_gl_post_title":"","edit_language":"gl","_themeisle_gutenberg_block_has_review":false,"footnotes":""},"categories":[59,54,55,57,56],"tags":[],"class_list":["post-2247","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-doctrina-social-de-la-iglesia","category-ecologia-integral","category-migraciones","category-pastoral_salud","category-semanas_sociales"],"magazineBlocksPostFeaturedMedia":{"thumbnail":"https:\/\/desarrollohumanointegral.archicompostela.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/leon-xiv-firma-exhortacion-dilexi-te-1022x511-1-150x150.jpg","medium":"https:\/\/desarrollohumanointegral.archicompostela.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/leon-xiv-firma-exhortacion-dilexi-te-1022x511-1-300x150.jpg","medium_large":"https:\/\/desarrollohumanointegral.archicompostela.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/leon-xiv-firma-exhortacion-dilexi-te-1022x511-1-768x384.jpg","large":"https:\/\/desarrollohumanointegral.archicompostela.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/leon-xiv-firma-exhortacion-dilexi-te-1022x511-1.jpg","1536x1536":"https:\/\/desarrollohumanointegral.archicompostela.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/leon-xiv-firma-exhortacion-dilexi-te-1022x511-1.jpg","2048x2048":"https:\/\/desarrollohumanointegral.archicompostela.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/leon-xiv-firma-exhortacion-dilexi-te-1022x511-1.jpg"},"magazineBlocksPostAuthor":{"name":"luis","avatar":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/08d54c2514636ceba6e4e531889660b4edb07c5336a2d85dc02ea55fcdff68db?s=96&d=mm&r=g"},"magazineBlocksPostCommentsNumber":false,"magazineBlocksPostExcerpt":"En el texto publicado el 31 de diciembre ya anunci\u00e1bamos un segundo comentario a esta exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica centrado en las orientaciones concretas que del texto desprend\u00edamos para el desarrollo humano integral. 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