{"id":2225,"date":"2025-12-31T11:40:25","date_gmt":"2025-12-31T10:40:25","guid":{"rendered":"https:\/\/desarrollohumanointegral.archicompostela.es\/?p=2225"},"modified":"2026-01-09T12:26:38","modified_gmt":"2026-01-09T11:26:38","slug":"","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/desarrollohumanointegral.archicompostela.es\/gl\/dilexi-te-el-sentido-del-texto\/","title":{"rendered":"","raw":""},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"2225\" class=\"elementor elementor-2225\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-6ad77ccc e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"6ad77ccc\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-bf2de16 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"bf2de16\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Desde la Delegaci\u00f3n para el Servicio al Desarrollo Humano Integral de la archidi\u00f3cesis compostelana queremos despedir este 2025 recordando las hermosas reflexiones del Papa Le\u00f3n XIV en Dilexi te, un documento que habr\u00e1 de marcar este pontificado.<\/p>\n<p><br>Este comentario no quiere entrar en detalle en cuestiones teol\u00f3gicas, simplemente busca volver sobre el texto tal y como nosotros lo interpretamos y compartir una humilde reflexi\u00f3n sobre el sentido que le otorgamos.<\/p>\n<p><br>En los pr\u00f3ximos d\u00edas publicaremos un segundo comentario centrado en las orientaciones concretas que del texto recibimos como trabajadores al servicio del Desarrollo Humano Integral.<\/p>\n<p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><strong>1.- LA OPCI\u00d3N PREFERENCIAL POR LOS POBRES<\/strong><\/p><p><strong><br><\/strong><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>En su lectura no tarda en aparecer la orientaci\u00f3n general, y con una formulaci\u00f3n clara y directa. El Papa Le\u00f3n XIV est\u00e1 \u201cconvencido de que <strong>la opci\u00f3n preferencial por los pobres genera una renovaci\u00f3n extraordinaria tanto en la Iglesia como en la sociedad, cuando somos capaces de liberarnos de la autorreferencialidad y conseguimos escuchar su grito<\/strong>\u201d (n. 7).<\/p>\n<p><br>La exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica habla de las m\u00faltiples formas de la pobreza: \u201caquella de los que no tienen medios de sustento material, la pobreza del que est\u00e1 marginado socialmente y no tiene instrumentos para dar voz a su dignidad y a sus capacidades, la pobreza moral y espiritual, la pobreza cultural, la del que se encuentra en una condici\u00f3n de debilidad o fragilidad personal o social, la pobreza del que no tiene derechos, ni espacio ni libertad\u201d (n. 9), de \u201cviejas\u201d y \u201cnuevas\u201d pobrezas, \u201cen ocasiones m\u00e1s sutiles y peligrosas\u201d(nn. 10 y 13) y de sus \u201ccausas estructurales\u201d (n. 94).<\/p><p><br>El concepto amplio y comprensivo de pobreza hace que queden incluidos los enfermos (n. 49), los cautivos (n. 61) y los migrantes (n. 73), con previa menci\u00f3n especial a la situaci\u00f3n de las mujeres en una sociedad que \u201ctodav\u00eda est\u00e1 lejos de reflejar con claridad que tienen exactamente la misma dignidad e id\u00e9nticos derechos que los varones\u201d (n. 12).<\/p>\n<p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><strong>2.- EL PROBLEMA DE LA AUTORREFERENCIALIDAD<\/strong><\/p><p><strong><br><\/strong><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Dilexi te identifica claramente el problema de la \u201cautorreferencialidad\u201d en el que a menudo caemos los cristianos:<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:list --><\/p>\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li style=\"list-style-type: none;\">\n<ul class=\"wp-block-list\"><!-- wp:list-item --><\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li style=\"list-style-type: none;\">\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>\u201cEstamos muy concentrados en nuestras propias necesidades\u201d (n. 107).<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p><!-- \/wp:list-item --><!-- wp:list-item --><\/p>\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li style=\"list-style-type: none;\">\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Mantenemos la \u201cilusi\u00f3n de una felicidad que deriva de una vida acomodada\u201d, una \u201cvisi\u00f3n de la existencia basada en la acumulaci\u00f3n de la riqueza y el \u00e9xito social a toda costa, que se ha de conseguir tambi\u00e9n en detrimento de los dem\u00e1s y benefici\u00e1ndose de ideales sociales y sistemas pol\u00edticas y econ\u00f3micos injustos\u201d (nn. 7 y 11).<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p><!-- \/wp:list-item --><!-- wp:list-item --><\/p>\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li style=\"list-style-type: none;\">\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Nos dejamos llevar por \u201cuna mentalidad dominante que considera normal o racional lo que no es m\u00e1s que ego\u00edsmo e indiferencia\u201d (n. 93), por \u201cuna falsa visi\u00f3n de la meritocracia en la que parecer\u00eda que solo tienen m\u00e9ritos aquellos que han tenido \u00e9xito en la vida\u201d (n. 14).<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p><!-- \/wp:list-item --><!-- wp:list-item --><\/p>\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li style=\"list-style-type: none;\">\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Mantenemos \u201cactitudes marcadas por ideolog\u00edas mundanas\u201d y \u201cposicionamientos pol\u00edticos y econ\u00f3micos que llevan a injustas generalizaciones y a conclusiones enga\u00f1osas\u201d (n. 15) y acabamos viviendo nuestras relaciones sumidos en una \u201cl\u00f3gica del c\u00e1lculo y del inter\u00e9s\u201d (n. 23), \u201cexitista y privatista\u201d (n.95), \u201cprefiriendo c\u00edrculos sociales que nos tranquilizan\u201d y \u201cbuscando privilegios que nos acomodan\u201d (n. 114).<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p><!-- \/wp:list-item --><\/p>\n<p><!-- \/wp:list --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><br><\/p><p>En este contexto de alienaci\u00f3n social (n. 93) y mundanidad espiritual (n.113),<strong> se vuelve normal ignorar a los pobres cuando la pobreza deber\u00eda conmovernos<\/strong>. Ver a alguien sufriendo nos molesta (n. 107). Pretendemos que Dios nos libre de la infelicidad (n. 93) pero ignoramos a quienes sufren a nuestro lado (nn. 41 y 42). Vivimos en una sociedad que busca construirse de espaldas al dolor (n. 107), que quiere \u201cobservar la realidad con criterios superficiales y desprovistos de cualquier luz sobrenatural\u201d (n. 114). En esta situaci\u00f3n o \u201creconquistamos nuestra dignidad moral y espiritual\u201d o \u201ccaemos en un pozo de suciedad\u201d (n. 95).<\/p>\n<p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><strong>3.- ESCUCHAR EL GRITO DE LOS POBRES: LA RENOVACI\u00d3N QUE PRODUCE<\/strong><\/p><p><strong><br><\/strong><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Dilexi te nos habla, precisamente, de renovaci\u00f3n. De la renovaci\u00f3n que se hace posible si conseguimos \u201cescuchar el grito de los pobres\u201d. La exhortaci\u00f3n est\u00e1 plagada de ejemplos hist\u00f3ricos en el seno de la Iglesia de quienes consiguieron escuchar ese grito con claridad: desde nuestro Santiago (n. 40) a Cris\u00f3stomo de Constantinopla (nn. 41 y 42), San Ambrosio (n. 43), San Agust\u00edn (n. 45), San Mateo (n. 52), San Benito (n. 55), Juan Casiano (n.57) o Santa Teresa (n. 77) hasta Juan Pablo II (n. 87), Benedicto XVI (n. 89) y Francisco (n. 93).<\/p><p><br>Son todos estos ejemplos de una vida entregada a una forma de entender la caridad que \u201cno derivaba de an\u00e1lisis o de proyectos, sino directamente del ejemplo de Jes\u00fas, de las mismas palabras del Evangelio\u201d (n.29) pues \u201c<strong>\u00bfpara qu\u00e9 complicar lo que es tan simple?<\/strong>\u201d (n. 31). Al final \u201csiempre es necesario volver a leer el Evangelio, para no correr el riesgo de sustituirlo con la mentalidad humana\u201d (n. 15); ya que es \u201cde nuestra fe en Cristo hecho pobre, y siempre cercano a los pobres y excluidos\u201d que \u201cbrota la preocupaci\u00f3n por el desarrollo integral de los m\u00e1s abandonados de la sociedad\u201d (n. 23).<br><br><\/p><p>De esta forma de entender \u201cel evangelio desde abajo\u201d (n. 66) y la opci\u00f3n preferencial por los pobres como \u201cexpresi\u00f3n concreta de la fe en el Verbo encarnado\u201d (n. 39) es que puede nacer, otra vez m\u00e1s en la historia, la renovaci\u00f3n (n. 103), pues \u201cla caridad es una fuerza que cambia la realidad, una aut\u00e9ntica potencia hist\u00f3rica del cambio\u201d (n. 91).<br><br><\/p><p>Una renovaci\u00f3n para la que el Papa Le\u00f3n XIV cree que la Iglesia debe \u201cvalorizar positivamente la manera popular que (los pobres) tienen de vivir la fe&#8221; (n. 100) y en la que \u201c<strong>todos debemos dejarnos evangelizar por los pobres<\/strong>\u201d, reconociendo \u201cla misteriosa sabidur\u00eda que Dios quiere comunicarnos a trav\u00e9s de ellos\u201d pues \u201csolo comparando nuestras quejas con sus sufrimientos y privaciones, es posible recibir un reproche que nos invita a simplificar nuestra vida\u201d (n. 102). Los pobres \u201cen el silencio de su condici\u00f3n, nos colocan frente a la realidad de nuestra debilidad (\u2026) nos hacen reflexionar sobre la precariedad de aquel orgullo agresivo con el que frecuentemente afrontamos las dificultades de la vida\u201d (n. 109).<\/p>\n<p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><strong>CONCLUSI\u00d3N<\/strong><\/p><p><strong><br><\/strong><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Cada renovaci\u00f3n eclesial ha tenido siempre como prioridad la atenci\u00f3n preferencial a los pobres (n. 103). La renovaci\u00f3n que vendr\u00e1 exige pues percatarse de que vivimos atrapados en una autorreferencialidad que nos impide comprender que la realidad se ve mejor desde los m\u00e1rgenes y que los pobres son sujetos de una inteligencia espec\u00edfica, indispensable para la Iglesia y la humanidad (n. 82).<\/p><p><br>Si una comunidad de la Iglesia se olvida de los pobres terminara &#8220;sumida en una mundanidad espiritual, disimulada con pr\u00e1cticas religiosas, con reuniones infecundas y discursos vac\u00edos\u201d (n. 113).&nbsp;<span style=\"word-spacing: normal;\">Solo cuando la Iglesia se arrodilla para romper las nuevas cadenas que aprisionan a los pobres (n. 61), cuando se arrodilla junto a un leproso, a un ni\u00f1o desnutrido o a un moribundo an\u00f3nimo, realiza su vocaci\u00f3n m\u00e1s profunda: amar al Se\u00f1or all\u00ed donde \u00c9l est\u00e1 m\u00e1s desfigurado (n. 52) y aprende as\u00ed la verdad del evangelio desde abajo (n. 66). Los pobres est\u00e1n en el centro de la Iglesia desde la fe en Cristo hecho pobre, y siempre cercano a los pobres y excluidos (n.123). Esta tarea de escucha del grito de los pobres que libera de la autorreferencialidad puede tener lugar en el coraz\u00f3n de cada fiel, no se trata de una misi\u00f3n reservada s\u00f3lo a algunos o a las estructuras eclesiales (n.124). Solo hay que alimentar el amor, y eso se hace con gestos (nn. 4, 119). Todos podemos dejarnos evangelizar por el ni\u00f1o que acaba de nacer en un pesebre.<\/span><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class='cb-post-url-qr-code'><br><img src='https:\/\/api.qrserver.com\/v1\/create-qr-code\/?size=185x185&ecc=L&qzone=1&data=https%3A%2F%2Fdesarrollohumanointegral.archicompostela.es%2Fgl%2Fdilexi-te-el-sentido-del-texto%2F' alt='Dilexi te: el sentido del texto'\/><\/div>","protected":false,"raw":""},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde la Delegaci\u00f3n para el Servicio al Desarrollo Humano Integral de la archidi\u00f3cesis compostelana queremos despedir este 2025 recordando las hermosas reflexiones del Papa Le\u00f3n XIV en Dilexi te, un documento que habr\u00e1 de marcar este pontificado. 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El Papa Le\u00f3n XIV est\u00e1 \u201cconvencido de que <strong>la opci\u00f3n preferencial por los pobres genera una renovaci\u00f3n extraordinaria tanto en la Iglesia como en la sociedad, cuando somos capaces de liberarnos de la autorreferencialidad y conseguimos escuchar su grito<\/strong>\u201d (n. 7).\n\nLa exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica habla de las m\u00faltiples formas de la pobreza: \u201caquella de los que no tienen medios de sustento material, la pobreza del que est\u00e1 marginado socialmente y no tiene instrumentos para dar voz a su dignidad y a sus capacidades, la pobreza moral y espiritual, la pobreza cultural, la del que se encuentra en una condici\u00f3n de debilidad o fragilidad personal o social, la pobreza del que no tiene derechos, ni espacio ni libertad\u201d (n. 9), de \u201cviejas\u201d y \u201cnuevas\u201d pobrezas, \u201cen ocasiones m\u00e1s sutiles y peligrosas\u201d(nn. 10 y 13) y de sus \u201ccausas estructurales\u201d (n. 94).\n\nEl concepto amplio y comprensivo de pobreza hace que queden incluidos los enfermos (n. 49), los cautivos (n. 61) y los migrantes (n. 73), con previa menci\u00f3n especial a la situaci\u00f3n de las mujeres en una sociedad que \u201ctodav\u00eda est\u00e1 lejos de reflejar con claridad que tienen exactamente la misma dignidad e id\u00e9nticos derechos que los varones\u201d (n. 12).\n\n<!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph -->\n\n<strong>2.- EL PROBLEMA DE LA AUTORREFERENCIALIDAD<\/strong>\n\n<strong>\n<\/strong>\n\n<!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph -->\n\nDilexi te identifica claramente el problema de la \u201cautorreferencialidad\u201d en el que a menudo caemos los cristianos:\n\n<!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:list -->\n<ul>\n \t<li style=\"list-style-type: none;\">\n<ul><!-- wp:list-item --><\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n \t<li style=\"list-style-type: none;\">\n<ul>\n \t<li>\u201cEstamos muy concentrados en nuestras propias necesidades\u201d (n. 107).<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<!-- \/wp:list-item --><!-- wp:list-item -->\n<ul>\n \t<li style=\"list-style-type: none;\">\n<ul>\n \t<li>Mantenemos la \u201cilusi\u00f3n de una felicidad que deriva de una vida acomodada\u201d, una \u201cvisi\u00f3n de la existencia basada en la acumulaci\u00f3n de la riqueza y el \u00e9xito social a toda costa, que se ha de conseguir tambi\u00e9n en detrimento de los dem\u00e1s y benefici\u00e1ndose de ideales sociales y sistemas pol\u00edticas y econ\u00f3micos injustos\u201d (nn. 7 y 11).<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<!-- \/wp:list-item --><!-- wp:list-item -->\n<ul>\n \t<li style=\"list-style-type: none;\">\n<ul>\n \t<li>Nos dejamos llevar por \u201cuna mentalidad dominante que considera normal o racional lo que no es m\u00e1s que ego\u00edsmo e indiferencia\u201d (n. 93), por \u201cuna falsa visi\u00f3n de la meritocracia en la que parecer\u00eda que solo tienen m\u00e9ritos aquellos que han tenido \u00e9xito en la vida\u201d (n. 14).<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<!-- \/wp:list-item --><!-- wp:list-item -->\n<ul>\n \t<li style=\"list-style-type: none;\">\n<ul>\n \t<li>Mantenemos \u201cactitudes marcadas por ideolog\u00edas mundanas\u201d y \u201cposicionamientos pol\u00edticos y econ\u00f3micos que llevan a injustas generalizaciones y a conclusiones enga\u00f1osas\u201d (n. 15) y acabamos viviendo nuestras relaciones sumidos en una \u201cl\u00f3gica del c\u00e1lculo y del inter\u00e9s\u201d (n. 23), \u201cexitista y privatista\u201d (n.95), \u201cprefiriendo c\u00edrculos sociales que nos tranquilizan\u201d y \u201cbuscando privilegios que nos acomodan\u201d (n. 114).<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<!-- \/wp:list-item -->\n\n<!-- \/wp:list --><!-- wp:paragraph -->\n\nEn este contexto de alienaci\u00f3n social (n. 93) y mundanidad espiritual (n.113),<strong> se vuelve normal ignorar a los pobres cuando la pobreza deber\u00eda conmovernos<\/strong>. Ver a alguien sufriendo nos molesta (n. 107). Pretendemos que Dios nos libre de la infelicidad (n. 93) pero ignoramos a quienes sufren a nuestro lado (nn. 41 y 42). Vivimos en una sociedad que busca construirse de espaldas al dolor (n. 107), que quiere \u201cobservar la realidad con criterios superficiales y desprovistos de cualquier luz sobrenatural\u201d (n. 114). En esta situaci\u00f3n o \u201creconquistamos nuestra dignidad moral y espiritual\u201d o \u201ccaemos en un pozo de suciedad\u201d (n. 95).\n\n<!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph -->\n\n<strong>3.- ESCUCHAR EL GRITO DE LOS POBRES: LA RENOVACI\u00d3N QUE PRODUCE<\/strong>\n\n<strong>\n<\/strong>\n\n<!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph -->\n\nDilexi te nos habla, precisamente, de renovaci\u00f3n. De la renovaci\u00f3n que se hace posible si conseguimos \u201cescuchar el grito de los pobres\u201d. La exhortaci\u00f3n est\u00e1 plagada de ejemplos hist\u00f3ricos en el seno de la Iglesia de quienes consiguieron escuchar ese grito con claridad: desde nuestro Santiago (n. 40) a Cris\u00f3stomo de Constantinopla (nn. 41 y 42), San Ambrosio (n. 43), San Agust\u00edn (n. 45), San Mateo (n. 52), San Benito (n. 55), Juan Casiano (n.57) o Santa Teresa (n. 77) hasta Juan Pablo II (n. 87), Benedicto XVI (n. 89) y Francisco (n. 93).\n\nSon todos estos ejemplos de una vida entregada a una forma de entender la caridad que \u201cno derivaba de an\u00e1lisis o de proyectos, sino directamente del ejemplo de Jes\u00fas, de las mismas palabras del Evangelio\u201d (n.29) pues \u201c<strong>\u00bfpara qu\u00e9 complicar lo que es tan simple?<\/strong>\u201d (n. 31). Al final \u201csiempre es necesario volver a leer el Evangelio, para no correr el riesgo de sustituirlo con la mentalidad humana\u201d (n. 15); ya que es \u201cde nuestra fe en Cristo hecho pobre, y siempre cercano a los pobres y excluidos\u201d que \u201cbrota la preocupaci\u00f3n por el desarrollo integral de los m\u00e1s abandonados de la sociedad\u201d (n. 23).\n\nDe esta forma de entender \u201cel evangelio desde abajo\u201d (n. 66) y la opci\u00f3n preferencial por los pobres como \u201cexpresi\u00f3n concreta de la fe en el Verbo encarnado\u201d (n. 39) es que puede nacer, otra vez m\u00e1s en la historia, la renovaci\u00f3n (n. 103), pues \u201cla caridad es una fuerza que cambia la realidad, una aut\u00e9ntica potencia hist\u00f3rica del cambio\u201d (n. 91).\n\nUna renovaci\u00f3n para la que el Papa Le\u00f3n XIV cree que la Iglesia debe \u201cvalorizar positivamente la manera popular que (los pobres) tienen de vivir la fe\" (n. 100) y en la que \u201c<strong>todos debemos dejarnos evangelizar por los pobres<\/strong>\u201d, reconociendo \u201cla misteriosa sabidur\u00eda que Dios quiere comunicarnos a trav\u00e9s de ellos\u201d pues \u201csolo comparando nuestras quejas con sus sufrimientos y privaciones, es posible recibir un reproche que nos invita a simplificar nuestra vida\u201d (n. 102). Los pobres \u201cen el silencio de su condici\u00f3n, nos colocan frente a la realidad de nuestra debilidad (\u2026) nos hacen reflexionar sobre la precariedad de aquel orgullo agresivo con el que frecuentemente afrontamos las dificultades de la vida\u201d (n. 109).\n\n<!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph -->\n\n<strong>CONCLUSI\u00d3N<\/strong>\n\n<strong>\n<\/strong>\n\n<!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph -->\n\nCada renovaci\u00f3n eclesial ha tenido siempre como prioridad la atenci\u00f3n preferencial a los pobres (n. 103). La renovaci\u00f3n que vendr\u00e1 exige pues percatarse de que vivimos atrapados en una autorreferencialidad que nos impide comprender que la realidad se ve mejor desde los m\u00e1rgenes y que los pobres son sujetos de una inteligencia espec\u00edfica, indispensable para la Iglesia y la humanidad (n. 82).\n\nSi una comunidad de la Iglesia se olvida de los pobres terminara \"sumida en una mundanidad espiritual, disimulada con pr\u00e1cticas religiosas, con reuniones infecundas y discursos vac\u00edos\u201d (n. 113).&nbsp;Solo cuando la Iglesia se arrodilla para romper las nuevas cadenas que aprisionan a los pobres (n. 61), cuando se arrodilla junto a un leproso, a un ni\u00f1o desnutrido o a un moribundo an\u00f3nimo, realiza su vocaci\u00f3n m\u00e1s profunda: amar al Se\u00f1or all\u00ed donde \u00c9l est\u00e1 m\u00e1s desfigurado (n. 52) y aprende as\u00ed la verdad del evangelio desde abajo (n. 66). Los pobres est\u00e1n en el centro de la Iglesia desde la fe en Cristo hecho pobre, y siempre cercano a los pobres y excluidos (n.123). Esta tarea de escucha del grito de los pobres que libera de la autorreferencialidad puede tener lugar en el coraz\u00f3n de cada fiel, no se trata de una misi\u00f3n reservada s\u00f3lo a algunos o a las estructuras eclesiales (n.124). Solo hay que alimentar el amor, y eso se hace con gestos (nn. 4, 119). Todos podemos dejarnos evangelizar por el ni\u00f1o que acaba de nacer en un pesebre.\n\n<!-- \/wp:paragraph -->","_es_post_name":"dilexi-te-el-sentido-del-texto","_es_post_excerpt":"","_es_post_title":"Dilexi te: el sentido del texto","_gl_post_content":"","_gl_post_name":"","_gl_post_excerpt":"","_gl_post_title":"","edit_language":"gl","_themeisle_gutenberg_block_has_review":false,"footnotes":""},"categories":[59,54,55,57,56],"tags":[],"class_list":["post-2225","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-doctrina-social-de-la-iglesia","category-ecologia-integral","category-migraciones","category-pastoral_salud","category-semanas_sociales"],"magazineBlocksPostFeaturedMedia":{"thumbnail":"https:\/\/desarrollohumanointegral.archicompostela.es\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/leon-xiv-firma-exhortacion-dilexi-te-150x150.jpg","medium":"https:\/\/desarrollohumanointegral.archicompostela.es\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/leon-xiv-firma-exhortacion-dilexi-te-300x150.jpg","medium_large":"https:\/\/desarrollohumanointegral.archicompostela.es\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/leon-xiv-firma-exhortacion-dilexi-te-768x383.jpg","large":"https:\/\/desarrollohumanointegral.archicompostela.es\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/leon-xiv-firma-exhortacion-dilexi-te.jpg","1536x1536":"https:\/\/desarrollohumanointegral.archicompostela.es\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/leon-xiv-firma-exhortacion-dilexi-te.jpg","2048x2048":"https:\/\/desarrollohumanointegral.archicompostela.es\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/leon-xiv-firma-exhortacion-dilexi-te.jpg"},"magazineBlocksPostAuthor":{"name":"luis","avatar":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/08d54c2514636ceba6e4e531889660b4edb07c5336a2d85dc02ea55fcdff68db?s=96&d=mm&r=g"},"magazineBlocksPostCommentsNumber":false,"magazineBlocksPostExcerpt":"Desde la Delegaci\u00f3n para el Servicio al Desarrollo Humano Integral de la archidi\u00f3cesis compostelana queremos despedir este 2025 recordando las hermosas reflexiones del Papa Le\u00f3n XIV en Dilexi te, un documento que habr\u00e1 de marcar este pontificado. 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