Carta de presentación
De parte de todo el equipo, os doy la bienvenida a esta Delegación. Queremos que sepas que aquí estamos para apoyarte en tu trabajo pastoral cotidiano. Llegan nuevos retos y debemos vivirlos con realismo, sí, pero también con mucha esperanza y serena audacia. Estoy seguro de que juntos haremos un gran trabajo.
La Delegación nació a finales de 2023, en un tiempo de renovación profunda de nuestra archidiócesis. Nuestro mandato es impulsar una visión católica de las políticas públicas, contribuyendo a hacer realidad ese desarrollo humano integral que ya soñó san Pablo VI: aquel que promueve a todos los hombres y a todo el hombre. El kerygma tiene un contenido ineludiblemente social.
En un contexto de fuertes polarizaciones, en el que “hay poco diálogo a nuestro alrededor y prevalecen las palabras gritadas, a menudo las fake news”, es fundamental el papel de la Doctrina Social de la Iglesia, “instrumento de paz y de diálogo para construir puentes de fraternidad universal”, subrayó León XIV casi al inicio de su pontificado. Hay que redescubrir y cultivar “el mandato de educar al pensamiento crítico” y “el encuentro y la escucha de los pobres, tesoro de la Iglesia y de la humanidad, portadores de puntos de vista descartados, pero indispensables para ver el mundo con los ojos de Dios”, añadió el Papa.
A lo largo de estos casi dos años hemos intentado poner los cimientos de la Delegación, viendo las posibilidades y oportunidades. Aquí estamos ahora para tratar de servir. Nos ponemos a tu disposición para soñar juntos proyectos y acciones que hagan realidad esa llamada al bien común, a cuidar de la Casa Común, a no descartar a nadie.
José Ramón Amor Pan
