Creada en diciembre de 2023 con la restructuración del organigrama diocesano propiciada por el nuevo arzobispo, la Delegación para el Servicio del Desarrollo Humano Integral está llamada a promover el progreso humano a la luz del Evangelio.
En el contexto de las políticas públicas es habitual que las instituciones ofrezcan un concepto de desarrollo que permita dar cohesión a las diversas actuaciones.
Desarrollo Humano Integral es el concepto que maneja la Iglesia según el cual el auténtico desarrollo debe «promover a todos los hombres y a todo el hombre», abarcando no solo las dimensiones materiales, sino también las sociales, culturales y espirituales (Populorum Progressio, 14) ya que un desarrollo puramente material, sin una «visión trascendente de la persona», se queda «sin aliento» y corre el riesgo de volverse deshumanizado (Caritas in veritate, 11, 18).